La laminitis en caballos, conocida también como infosura, es una afección dolorosa del casco que puede convertirse en una emergencia. Si tu caballo no quiere caminar, cambia constantemente el peso entre las patas, adopta una postura anormal o presenta un pulso digital muy marcado, contacta al veterinario cuanto antes.
🚨 ¿Sospechas que tu caballo puede tener laminitis?
Contacta al veterinario de inmediato si observas uno o varios de estos signos, especialmente si aparecen juntos:
- No quiere caminar o se mueve con mucho dolor.
- Camina rígido, con pasos cortos o como si “pisara huevos”.
- Cambia repetidamente el peso de una pata a otra.
- Adopta una postura extraña para descargar peso de los cascos doloridos.
- Presenta un pulso digital mucho más fuerte de lo habitual.
- Uno o varios cascos se sienten anormalmente calientes.
- Tiene dolor en varios cascos al mismo tiempo.
- Presenta estos signos después de haber comido gran cantidad de grano/concentrado o durante una enfermedad grave.
La laminitis puede progresar y producir daños importantes dentro del casco. No esperes a que el caballo deje de apoyar completamente para pedir ayuda.
Qué hacer si sospechas laminitis
1. No obligues al caballo a caminar.
No lo hagas trotar, dar vueltas ni caminar para comprobar si “se le pasa”. Reduce el movimiento innecesario.
2. Déjalo en un lugar seguro.
Evita desplazarlo innecesariamente, especialmente sobre superficies duras.
3. Evita que siga consumiendo grandes cantidades de grano o concentrado.
Si el problema comenzó después de que tuvo acceso accidental a mucho alimento concentrado, comunícaselo inmediatamente al veterinario.
4. No administres medicamentos por tu cuenta.
Si ya le diste algún medicamento, dile al veterinario cuál fue, cuánto y a qué hora.
5. Pregunta al veterinario si debes comenzar a enfriar las extremidades.
La crioterapia puede ser muy importante en las primeras fases, pero debe hacerse correctamente; poner una bolsa de hielo unos minutos sobre el casco no equivale a los protocolos de enfriamiento continuo estudiados para laminitis.
⚠️ Si comió mucho grano
Si tu caballo escapó y tuvo acceso a una cantidad importante de grano o concentrado, no esperes a que aparezca la cojera para pedir orientación veterinaria. Una sobrecarga de carbohidratos puede desencadenar alteraciones gastrointestinales y laminitis, y el caballo puede parecer normal inicialmente.
Cómo reconocer los síntomas de laminitis en un caballo
La laminitis no siempre comienza con un caballo que no puede caminar. Los primeros signos pueden ser más sutiles y variar según la causa y las extremidades afectadas. Ningún signo aislado confirma la laminitis, pero la combinación de varios debe aumentar la sospecha y justificar una valoración veterinaria.
Observa cómo se mueve y cómo reparte el peso
Antes de tocar los cascos, observa al caballo estando quieto y al moverse voluntariamente. Algunos caballos con laminitis intentan descargar los cascos doloridos y, cuando están afectadas principalmente las manos, pueden adelantarlas y desplazar el peso hacia las patas traseras. Esta postura es característica, pero no aparece en todos los casos.
Fíjate si:
- Cambia repetidamente el peso entre las extremidades.
- Muestra reacion al caminar o girar.
- Da pasos cortos, rígidos o cuidadosos.
- Parece caminar “como si pisara huevos”.
- Pasa más tiempo acostado o muestra dificultad para levantarse.
No obligues al caballo a caminar, trotar o dar vueltas para comprobar estos signos. Si ya muestra dolor o resistencia al movimiento, obsérvalo sin forzarlo y contacta al veterinario.
Cómo revisar el pulso digital del caballo
El pulso digital es el latido de las arterias que llevan sangre hacia el casco. En muchos caballos sanos puede sentirse débil o incluso ser difícil de localizar. Cuando se vuelve claramente más fuerte o “saltante”, puede indicar inflamación o dolor dentro del casco, pero por sí solo no confirma laminitis.
Cómo revisarlo
- Mantén al caballo quieto y colócate de forma segura a un lado de la extremidad.
- Con las yemas de los dedos índice y medio, busca suavemente el pulso en la zona de la cuartilla, hacia la parte posterior/lateral. No uses el pulgar, porque puedes confundir tu propio pulso con el del caballo.
- Cuando encuentres el latido, fíjate principalmente en qué tan marcado se siente, más que en contar pulsaciones.
- Compara las extremidades. Saber cómo se siente normalmente el pulso de tu caballo facilita reconocer un cambio.
Importante: un pulso digital fuerte no confirma laminitis. También puede aumentar con otros problemas dolorosos del casco, como un absceso. Interprétalo junto con la forma de caminar, el apoyo, la temperatura de los cascos y los demás signos.
Cómo comparar la temperatura de los cascos
Uno o varios cascos pueden sentirse más calientes en un caballo con laminitis, pero el calor por sí solo no permite diagnosticarla. Es más útil comparar los cascos entre sí y valorar este cambio junto con los demás signos.
Cómo revisarlos
- Mantén al caballo quieto y, si acaba de trabajar, espera a que esté en reposo.
- Coloca el dorso de tu mano sobre la pared de cada casco y compáralos de forma similar.
- Fíjate si uno o varios se sienten claramente más calientes y valora este hallazgo junto con el pulso digital, la forma de caminar y el apoyo.
⚠️ Un casco caliente no significa automáticamente laminitis
El calor aislado no confirma laminitis. Un absceso u otros problemas dolorosos del casco también pueden aumentar la temperatura. La sospecha aumenta cuando aparecen además pulso digital muy marcado, dolor, cambios en el apoyo o afectación de varios cascos.
¿Laminitis o absceso del casco?
La laminitis y un absceso del casco pueden causar cojera intensa, aumento del pulso digital y calor en el casco. Por eso, estos signos por sí solos no permiten saber cuál es el problema. Sin embargo, algunos patrones pueden orientar mientras esperas la valoración veterinaria.
Laminitis
- Puede afectar varios cascos, con frecuencia ambas manos.
- Puede dar pasos cortos y rígidos, resistencia a caminar o cambios repetidos de apoyo.
- Orientan antecedentes como exceso de grano, problemas metabólicos, enfermedad grave o sobrecarga de otra extremidad.
Absceso del casco
- Suele afectar principalmente un solo casco.
- La cojera puede aparecer repentinamente y ser muy intensa.
- El caballo puede evitar apoyar la extremidad afectada.
- Puede existir una punción, grieta u otro defecto, aunque a veces no se observa nada externamente.
⚠️ No intentes diferenciarlos únicamente por la intensidad del dolor
Un absceso puede causar una cojera extremadamente intensa y la laminitis puede comenzar con signos más sutiles. Si el caballo presenta dolor intenso, no apoya una extremidad, tiene varios cascos doloridos o empeora rápidamente, necesita valoración veterinaria.
Qué NO hacer si sospechas laminitis
Mientras recibes indicaciones veterinarias, evita acciones que puedan complicar la valoración o el manejo del casco:
- No administres analgésicos o antiinflamatorios por tu cuenta. Si ya administraste alguno, informa al veterinario qué medicamento, cuánto y cuándo.
- No hagas recortes correctivos ni modificaciones importantes del casco por tu cuenta. El veterinario puede necesitar radiografías para evaluar las estructuras internas y planificar el manejo.
- No retires las herraduras automáticamente solo porque sospechas laminitis. El manejo del apoyo debe decidirse según cada caso.
- No uses remedios caseros, calor, sangrías ni tratamientos improvisados como sustituto de la valoración veterinaria.
¿Por qué puede aparecer la laminitis?
La laminitis no tiene una sola causa. Puede aparecer asociada a problemas metabólicos, exceso de carbohidratos, enfermedades graves o a la sobrecarga prolongada de una extremidad. Identificar qué pudo desencadenarla es importante porque el manejo y la prevención dependen de la causa.
🌱 Pasto, sobrepeso o problemas metabólicos
🌾 Comió demasiado grano o concentrado
🤒 Está atravesando una enfermedad grave
🦵 Lleva tiempo descargando una pata lesionada
🌱 Pasto, sobrepeso y problemas metabólicos
Una de las causas más importantes de laminitis está relacionada con la desregulación de la insulina. Los caballos con síndrome metabólico equino y algunos caballos con PPID (enfermedad de Cushing equina) pueden tener mayor riesgo, especialmente cuando consumen pastos o alimentos ricos en azúcares y almidón.
¿Qué caballos pueden tener mayor riesgo?
- Caballos o ponis con sobrepeso o depósitos de grasa marcados, por ejemplo en el cuello.
- Caballos que engordan fácilmente.
- Caballos que ya han sufrido laminitis.
- Caballos con síndrome metabólico equino, desregulación de la insulina o PPID.
⚠️ No significa que el pasto sea “malo”
El riesgo depende del caballo y del contenido de azúcares y almidón del forraje. Los caballos con sobrepeso, antecedentes de laminitis o problemas metabólicos pueden necesitar un manejo específico del pastoreo y la alimentación. Consulta con el veterinario antes de hacer cambios importantes.
🌾 Comió demasiado grano o concentrado
Si un caballo tiene acceso accidental a una gran cantidad de grano o alimento concentrado, puede ingerir mucho almidón en poco tiempo. Esto puede alterar gravemente el sistema digestivo y desencadenar una serie de cambios que aumentan el riesgo de laminitis.
¿Qué hacer si acaba de ocurrir?
- Contacta al veterinario aunque el caballo todavía parezca normal.
- Averigua, si es posible, qué alimento comió, aproximadamente cuánto y hace cuánto tiempo.
- Impide que continúe comiendo el concentrado al que tuvo acceso.
- Observa si aparecen cólico, diarrea, decaimiento o cambios al caminar e informa al veterinario.
🤒 Está atravesando una enfermedad grave
La laminitis puede aparecer como complicación de algunas enfermedades graves que provocan una respuesta inflamatoria intensa. Por eso, un caballo que está siendo tratado por otro problema también puede necesitar vigilancia de sus cascos.
Situaciones que pueden aumentar el riesgo
- Cólico grave, especialmente cuando existe daño intestinal importante.
- Diarrea o enterocolitis grave.
- Infecciones sistémicas o sepsis.
- Retención de placenta después del parto, especialmente si aparecen complicaciones.
⚠️ Vigila los cascos aunque el problema inicial sea otro
Si tu caballo atraviesa una enfermedad grave, pregunta al veterinario si existe riesgo de laminitis y qué signos debes vigilar. Comunica rápidamente cualquier cambio nuevo en su forma de caminar, apoyo o comodidad.
🦵 Lleva tiempo descargando una pata lesionada
Cuando un caballo evita apoyar una extremidad por una lesión muy dolorosa, puede transferir demasiado peso a la pata opuesta durante un periodo prolongado. Esta sobrecarga puede contribuir al desarrollo de laminitis de la extremidad de apoyo.
¿Cuándo debemos prestar especial atención?
- El caballo no apoya o apoya muy poco una extremidad durante un periodo prolongado.
- Tiene una lesión grave, como fractura, infección, lesión articular o lesión importante de tejidos blandos.
- Durante la recuperación aparecen cambios en el apoyo, pulso digital más marcado o calor persistente en la extremidad que está soportando más peso.
⚠️ No vigiles solamente la pata lesionada
Si tu caballo lleva tiempo sin apoyar correctamente una extremidad, vigila también la pata contraria y comunica al veterinario cualquier cambio en el apoyo, pulso digital o temperatura del casco.
No todo caballo cojo desarrollará laminitis. El riesgo es especialmente relevante cuando existe dolor intenso y descarga prolongada de una extremidad.
¡Cómo se trata la laminitis?
El tratamiento depende de la causa, la gravedad y los cambios presentes dentro del casco. El veterinario puede indicar control del dolor, tratamiento de la causa desencadenante, crioterapia cuando corresponda, soporte del casco y cambios en la alimentación o manejo. En algunos casos se necesitan radiografías y trabajo coordinado entre veterinario y herrador.
No existe un único tratamiento que funcione para todos los caballos. Un medicamento, recorte o tipo de herraje apropiado para un caso puede no serlo para otro.
¿Puede recuperarse un caballo con laminitis?
Sí, un caballo puede recuperarse de una laminitis, pero el pronóstico varía considerablemente entre casos. Depende de la causa, la gravedad, cuánto tiempo lleva evolucionando, la respuesta al tratamiento y si se han producido cambios importantes dentro del casco.
¿Qué puede influir en el pronóstico?
- Qué tan pronto se detectó y comenzó a tratarse.
- La causa que desencadenó la laminitis y si puede controlarse.
- La gravedad del dolor y los cambios estructurales dentro del casco.
- La respuesta al tratamiento y la existencia de otros problemas de salud.
¿Qué significa que haya “rotación” o “hundimiento”?
Dentro del casco, la tercera falange —también llamada falange distal o hueso tejuelo— está sostenida por las láminas. En casos graves, el daño de estas estructuras puede permitir que el hueso cambie de posición, produciendo lo que suele describirse como rotación o hundimiento. Las radiografías ayudan al veterinario a evaluar estos cambios y orientar el tratamiento y el pronóstico.
¿Puede volver a trabajar o montar?
En algunos casos, sí. Caballos que responden favorablemente pueden recuperar una buena calidad de vida y algunos pueden volver al ejercicio. Sin embargo, no debe decidirse el regreso al trabajo únicamente porque el caballo haya dejado de cojear.
El veterinario debe valorar la evolución clínica y, cuando corresponda, los cambios radiográficos y el estado del casco antes de establecer un regreso progresivo al ejercicio.
Cómo reducir el riesgo de laminitis
No todos los casos de laminitis pueden prevenirse, pero controlar algunos factores de riesgo puede disminuir la probabilidad de que aparezca o vuelva a presentarse. La prevención es especialmente importante en caballos con antecedentes de laminitis o problemas metabólicos.
- Mantén un peso corporal adecuado. El sobrepeso y los depósitos de grasa pueden acompañar alteraciones metabólicas asociadas con mayor riesgo de laminitis.
- Evita cambios bruscos de alimentación y evita que el caballo tenga acceso accidental a grandes cantidades de grano o concentrado.
- Controla el pastoreo en caballos de riesgo. Si tiene antecedentes de laminitis, obesidad o desregulación de la insulina, el manejo del pasto y la dieta debe individualizarse con asesoramiento veterinario/nutricional.
- Investiga problemas metabólicos cuando corresponda. Caballos con episodios recurrentes, sobrepeso u otros signos compatibles pueden necesitar evaluación veterinaria para síndrome metabólico equino o PPID.
- Mantén un cuidado regular de los cascos y trabaja coordinadamente con veterinario y herrador cuando exista una enfermedad del casco.
- Vigila especialmente a un caballo que ya tuvo laminitis. Conoce cómo se sienten normalmente sus pulsos digitales y observa su forma habitual de caminar para reconocer cambios pronto.
Preguntas frecuentes sobre laminitis en caballos
Sí. “Infosura” es un término utilizado comúnmente para referirse a la laminitis. La laminitis afecta las estructuras laminares que ayudan a sostener la tercera falange dentro del casco, y su gravedad puede variar entre caballos.
Sí, aunque ciertos tipos de laminitis afectan con frecuencia más de una extremidad. También existe laminitis asociada a la sobrecarga de una pata cuando el caballo evita apoyar otra extremidad lesionada. Por eso, el número de cascos afectados orienta, pero no permite confirmar o descartar laminitis por sí solo.
No existe un tiempo único de recuperación. Depende de la causa, la gravedad del daño, los cambios que existan dentro del casco y la respuesta al tratamiento. Algunos casos evolucionan favorablemente, mientras que los casos graves pueden requerir meses de manejo y seguimiento. No debe retomarse el trabajo únicamente porque desaparezca la cojera.
La crioterapia puede ser útil especialmente en determinadas fases y situaciones de riesgo, pero debe aplicarse correctamente. Si sospechas laminitis o tu caballo acaba de sufrir una situación de alto riesgo, como una sobrecarga importante de grano, contacta al veterinario y pregunta si debes comenzar el enfriamiento y cómo realizarlo.
En algunos casos, sí. Dependerá de la gravedad, la recuperación de las estructuras del casco, la causa desencadenante y la evolución del caballo. La ausencia de cojera no garantiza por sí sola que el casco esté preparado para volver al trabajo. El regreso al ejercicio debe decidirse según la evolución del caso.
Fuentes veterinarias
American Association of Equine Practitioners (AAEP) — Learn to Recognize the Signs of Laminitis
Merck Veterinary Manual — Laminitis en caballos
UC Davis Center for Equine Health — Laminitis
American College of Veterinary Surgeons (ACVS) — Laminitis en caballos

